LIDERAZGO INCOMPETENTE

El mito de la "ponerte la camiseta" o de los incompetentes del 24/7, te presentamos el: Por qué invadir el día de descanso es mala gestión, mala planeación, mal jefe y un ES UN DELITO!!!.
Existe una peligrosa línea que muchas empresas y subdirectores limitados en sus capacidades cruzan con total impunidad: Asumir que, por el hecho de pagar un sueldo (y bajo para el mercado laboral, la mayoría de las veces, por cierto), son dueños de las 24 horas del día de sus gerenciales.
El celular suena un domingo a las (X hora) del día, llega un correo "urgente", o un wats un sábado por la noche, o se desata una ráfaga de mensajes de exigiendo respuestas inmediatas en pleno día de descanso, (que a veces ni siquiera sabe que días descansas el muy inepto, por cierto).
A esto le llaman "ponerse la camiseta" o "dar el extra". Pero llamemos a las cosas por su nombre: no es compromiso, es abuso; no es eficiencia, es una alarmante falta de planeación y una pésima dirección y manejo de personal. (o sea, si no eres capaz de hacer tu trabajo ni dirigir a tu gente en tu jornada laboral de 8 hrs. y mas en esta era de cristal, no entiendo como te puedes enorgullecer y gritar a los cuatro vientos que Tú estas disponible 24/7 y quieras así a los demás).
O sea que no sabes ser productivo, eficiente y profesional para respetar al personal y sus horas de desconexión o descanso?...
El descanso no es un premio, es un derecho constitucional.
Muchos líderes gestionan bajo la premisa de que el descanso es un favor que la empresa le concede al trabajador. Están equivocados!!.
El descanso laboral es un derecho humano y constitucional. Está diseñado para garantizar la salud mental, la seguridad y la dignidad de las personas.
Cuando un directivo o un gerente invade el día libre de un empleado, no solo está interrumpiendo su vida familiar o su tiempo de ocio; está vulnerando la ley.
En México, la Ley Federal del Trabajo regula estrictamente las jornadas y los días de descanso. El tiempo fuera de la oficina es propiedad exclusiva del trabajador. Si una empresa necesita que alguien opere o atienda el celular en su día libre (por algo que no sea verdaderamente una "emergencia"), la ley exige un acuerdo previo y una remuneración extraordinaria. Todo lo que sea presionar "por debajo del agua" es una práctica ilegal y muestra clara de tu pésima dirección.
La desconexión digital: La gran deuda de las empresas modernas
Con la llegada de la tecnología y el home office, la línea entre la vida laboral y la personal se borró de golpe. Ante esto, el derecho a la desconexión digital nació como una necesidad urgente de supervivencia humana y ya está regulado en nuestra legislación.
Es la facultad legítima de apagar el teléfono del trabajo, no responder correos y desconectarse por completo de la operación sin temor a sufrir represalias, despidos o marginación laboral.
Una empresa que hostiga a su personal en sus días libres demuestra dos cosas:
Incompetencia directiva: Si tu operación depende de que la gente resuelva crisis en su día de descanso, tus procesos están rotos y tu planeación es deficiente (¿te suena?).
Cultura laboral tóxica: Se valora más la "disponibilidad sumisa" que los resultados entregados durante la jornada ordinaria.
El costo de quemar al equipo
Los directivos que operan bajo este esquema ignoran el costo real de sus decisiones. El hostigamiento digital genera burnout (síndrome del trabajador quemado), ansiedad, alta rotación de personal y una baja drástica en la productividad real.
Un empleado que no descansa es un empleado que comete errores, que opera sin motivación y que, tarde o temprano, demandará o abandonará el barco (¿También te suena?).
El respeto al tiempo ajeno es la base de cualquier liderazgo legítimo. Los subdirectores y empresas que no entienden el límite de la jornada laboral no están buscando eficiencia; están buscando el control total a expensas de la salud de su gente, lo cual también es micro-gestionar.
Apagar el teléfono corporativo en tu día libre no te hace un mal empleado; te hace un profesional consciente de sus derechos, que se valora y sabe trabajar y dar resultados en su horario laboral.
Y no se confundan, soy restaurantero de la vieja escuela con mas de 25 años en el ramo y tuve que evolucionar al mismo ritmo que el mundo profesional en todos los giros, y esto es un llamado a la productividad, al respeto y el correcto liderazgo de las empresas.
El trabajo es solo una parte de la vida, no la vida entera.
No se boicoteen solos con una mala praxis por no saber liderear un equipo de profesionales.
Ahí se los dejo de tarea.
Felices Proyectos!!!





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